7.8.08

La razón contra la presión


Somos cinco mil
en esta pequeña parte de la ciudad.
Somos cinco mil,
¿ Cuántos seremos en total
en las ciudades y en todo el país ?
Sólo aqui
diez mil manos siembran
y hacen andar las fábricas.

¡ Cuánta humanidad
con hambre, frio, pánico, dolor,
presión moral, terror y locura !

Seis de los nuestros se perdieron
en el espacio de las estrellas.

Un muerto, un golpeado como jamás creí
se podria golpear a un ser humano.
Los otros cuatro quisieron quitarse todos los temores
uno saltó al vacio,
otro golpeandose la cabeza contra el muro,
pero todos con la mirada fija de la muerte.

¡ Qué espanto causa el rostro del fascismo !
Llevan a cabo sus planes con precisión artera
Sin importarles nada.
La sangre para ellos son medallas.
La matanza es acto de heroismo
¿ Es este el mundo que creaste, dios mio ?
¿Para esto tus siete dias de asombro y trabajo ?
en estas cuatro murallas solo existe un numero
que no progresa,
que lentamente querrá más muerte.

Pero de pronto me golpea la conciencia
y veo esta marea sin latido,
pero con el pulso de las máquinas
y los militares mostrando su rostro de matrona
llena de dulzura.
¿ Y Mexico, Cuba y el mundo ?
¡ Que griten esta ignominia !
Somos diez mil manos menos
que no producen.

¿Cuántos somos en toda la Patria?
La sangre del companero Presidente
golpea más fuerte que bombas y metrallas
Asi golpeará nuestro puño nuevamente

¡Canto que mal me sales
Cuando tengo que cantar espanto!
Espanto como el que vivo
como el que muero, espanto.
De verme entre tanto y tantos
momentos del infinito
en que el silencio y el grito
son las metas de este canto.
Lo que veo nunca vi,
lo que he sentido y que siento
hará brotar el momento...


(Victor Jara, Estadio Chile, Septiembre 1973)

25.2.08



Yo he visto las estrellas,
¿Qué son las estrellas? -dicen
las hormigas inquietas.
Y el caracol pregunta
pensativo: ¿Estrellas?
Si, repite la hormiga,
he visto las estrellas.
Subí al árbol más alto
que tiene la alameda
y ví miles de ojos
dentro de mis tinieblas.
El caracol pregunta:
¿Pero qué son estrellas?
Son luces que llevamos
sobre nuestras cabezas.
Nosotras no las vemos,
Las hormigas comentan.
Y el caracol: Mi vista
sólo alcanza a las hierbas.


Los encuentros de un caracol aventurero
(Federico García Lorca - 1918)

28.1.08


Sueles caer,
sabes fingir,
¿Quiéres que os muestre el camino?
¿Quiéres realmente que sueñe por ti?

Eso no es justo,
no es verdad, es ironía.
lastimas almas sin mirar a los ojos,
que dejas con la última mirada de la frialdad humana.

Ya me cansé, ¿y sabes?, sonreí.
Miré atrás como un recuerdo, un cruel final
el indicio de la negra verdad,
las culturas son expresiones envejecidas.

Cuánto nos cuesta mirar el presente,
es imposible dicen algunos.
Imaginamos como seremos, como moriremos
pero no como nos desvaneceremos.

13.12.07

+ Under the rain


Bajo el efecto del alcohol y un poco de rock and roll, le doy inicio a éste "proyecto" (blog) el cual tendrá la misión de hacerme sacar hasta las más escondidas ideas que tengo dentro de mi cabeza, que son muchas, por cierto.

No es mi intención tener 200 post ni nada por el estilo, sino que la gente vea lo que escribo, y que trate de entender obviamente mi sentido abstracto de ver las cosas.
Creo que este afán por tener un blog (mi blog ctm) me va a durar muy poco, así que por ende seré poco perceverante en el sentido de subir cosas y a eso se le suma mi ya tan conocido estado de ánimo, que por lo general es la típica de un huevón que ha estado tirado a la chucha del mundo por 10 años, no sé como será eso, pero igual =/
ustedes entienden. yo me comprendo.
Bueno, ahora escribiré algunas palabras que salieron del corazón hace un tiempo atrás... en uno de esos volónes de tarde de abril.


Anestesiado cruzo el lánguido de la voz
Miro hacia atrás, hay luces a lo lejos en la ciudad,
Camino erguido. Sin rumbo,
con destino fijo, mi corriente de recuerdos.

Sí, la misma, la de aquel champagne,
la de aquel disfraz negro, que
atónita miraba mis manos, llenas de sangre,
con olor a café, rosas, humo, y que sin decir nada
cruzó el campo, miró hacia atrás y
dejó para el recuerdo toda una historia.
lanzándose del borde de un acantilado.
Un cuadro perfecto;
luz, mar al final del túnel vertical,
y la imaginación de aquella mujer.